A más de una década de su implementación, la figura de preponderancia en telecomunicaciones —una creación jurídica sin sustento económico— enfrenta señales claras de agotamiento. Aunque aceleró la competencia en ciertos sectores, también impuso límites regulatorios poco funcionales y desincentivó inversiones en regiones menos rentables. El caso de Telcel ilustra cómo una empresa puede mantener la etiqueta de “preponderante” a pesar de haber cedido participación significativa en líneas, servicios e ingresos.
La estrategia incluye un complejo de 26 kilómetros cuadrados en Abu Dabi, que recientemente anunciaron Donald Trump y su homólogo de Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Nvidia NVLink Fusion ya está disponible en MediaTek, Marvell, Alchip Technologies, Astera Labs, Synpsys y Cadence. A través de este ecosistema, los hiperescaladores crearán silicio de IA personalizado para las empresas y diversas industrias.
Daniel Bernal, director Jurídico de Telmex, pidió que la preponderancia sea por servicio, pues en el caso de TV de paga, Grupo Televisa acapara 56.3 por ciento del mercado.